No hay manera, no nos encontramos una noticia buena ni de casualidad.
El mundo está estancado. El arco mediterráneo-africano es un polvorín que aún nos reserva muchas sorpresas y el problema japonés ... pues lo mismo, también nos reserva sorpresas.
Claro que desgraciadamente ellos ya están acostumbrados, Hiroshima y Nagashaki fué un alto precio que los japoneses (y de alguna menera el resto de la humanidad) pagaron en un momento en el que se pensó que el único efecto de la bomba era la superioridad militar.(Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb ¡Qué gran película! Gracias Mr. Kubrick).
Más tarde (años 50 y 60) el atolón de las islas Bikini y otros puntos de los mares del sur fueron continuos protagonistas de las noticias contándonos las pruebas nucleares que llevaban a cabo principalmente por franceses y estadounidenses; el hongo atómico no salía de nuestras retinas. Éramos los buenos y teníamos el arma.
Pero he aquí que el telediario comenzó a llenarse de malas noticias, las estaciones sismológicas occidentales detectaban lo que se identificaba como pruebas nucleares subterráneas en la Unión Soviética: Los malos también tenían la bomba y eso era inadmisible.
Siguiente paso los tratados de No Proliferación Nuclear: ¿Cómo vamos a permitir que cualquiera tenga la bomba? En resumen el selecto club militar nuclear quedó reducido a EE.UU., Rusia, Francia, Gran Bretaña y China.
Llegados a este punto, alguien debió pensar que si, dentro de este equilibrio, parece claro que nadie va a utilizar el arma, ¿Qué hacemos con todo esto?, Si no nos va aservir para ganar guerras, ¿Nos servirá para ganar dinero?... y así surge un nevo concepto, el Uso Pacífico de la Energía Atómica y en ese punto estamos, sólo que su uso no está resultando pacífico, bien al contrario, bastante conflictivo.
La sospecha es que en el fondo esta industria se mantiene para continuar enriqueciendo isótopos y con las miras últimas de mantener un poderío militar y el dilema que se plantea es muy sencillo:
Premisa 1.- Dada la dependencia energética que tiene nuestro día a día, ¿Estamos dispuestos a renunciar a una importante cantidad de energía? Yo no lo sé. No sé si abandonar esta energía puede porpiar que los avances en la investigación de otras fuentes de energía permitan obtener rendimientos equivalentes (y rentables).
Premisa 2.- De lo que si estoy seguro es que la investigación en energías 100% limpias no se puede dejar de lado, pero hoy por hoy, son ineficientes y dependientes de circunstancias naturales que las hace discontinuas e imprevisibles.
Corolario: En todas la encrucijadas nos encontramos con el Pprincipio de Indeterminación.
P.S. Dejo para el final una curiosidad (que no tiene nada que ver con todo lo anterior), el Servicio Postal USA ha emitido una serie de sellos de correos dedicados a la música latina (ver enlace inferior). No sé si la memoria colectiva recuerda lo que son las cartas y lo que son los sellos.
http://www.google.es/url?sa=t&source=web&cd=1&ved=0CB4QFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.efeeme.com%2F81848%2Fel-servicio-postal-de-estados-unidos-rinde-tributo-a-la-musica-latina%2F&ei=oImNTcG0IcyxhAeH6N27Dg&usg=AFQjCNHJCuIrqtahhIigr-30-7EF35qNUw
Vivimos sometidos a la dictadura de lo políticamnte correcto y por ello nos pasamos el día cogiendo todo con papel de fumar
sábado, 26 de marzo de 2011
domingo, 20 de marzo de 2011
Día del Padre
Ayer fue 19 de marzo, el Día del Padre. ¡Qué bien!, era un gran día (más que nada porque era sábado) pero como cualquier aspecto de la vida se merece más de una mirada y desde más de un ángulo.
Es fácil quedarse con una versión reduccionista que circunscribe este día a una mera campaña comercial, pero visto el tirón comercial que tienen fechas como las Navidades, el Día de la Madre, de los enamorados, etc., parece que claro que el tirón comercial de los padres no es comparable al de esas otras fechas.
Sin embargo, repaso la prensa y las revistas de esta semana y veo una profusión de anuncios y sugerencias para regalar en este día y lo curioso es que ya no es aquello de los adminículos de bricolage y poco más.; ahora se trata de refinamiento y sibaritismo: colonias de marca-marca, cremas antitodo (anti-fatiga, anti-rides, anti-stress, anti-anti). Como dijo alguna vez la publicidad (seguro que políticamente incorrecta): "Ha llegado el hombre", en este caso el hombre-que-se-cuida.
Bien estaba yo muy contento (soy padre y había recibido mis regalos) y andaba en algunas de estas reflexiones cuando escuchaba en la SER el programa, creo que, de Montserrat Domínguez y empiezo oyendo una gilipollez de algo así como útero subrogado y, al picarme la curiosidad pongo más atención y deduzco que se trataba de algún problema burocrático para la inscripción en una criatura nacida en lo que el resto de los mortales conocemos como vientre de alquiler; sigo escuchando y me encuentro con que trata de un matrimonio formado por dos personas de sexo... ¿de qué sexo? ... no lo sé. Antes era muy sencillo, solo había dos (tengo formación bbiológica y fisiológica y no me consta otra cosa).
Bueno también aquí seguiremos los dictados de la corrección política y no vamos a nombrar el sexo de estas personas ya sea porque lo desconozco, ya sea porque a lo mejor es discriminatorio el hacerlo pero, mi conclusión es que habían nacido con pene muy a su pesar.
Y ahí está la vuelta de tuerca, estos personajes se empañan en hacer creer al Registro Civil que son progenitores por procreación de una criatura que quieren inscribir como vástago o vástaga suyo o suya. Seguramente será que, como también dice otro anuncio, tienen derecho "porque lo valen" y, cualquier otra situación (u opinión) en contra, significa la letanía habitual de discriminación, homofobia, caverna, etc.
Pues no señoras o señores o señoritas o señoritos, o yo que sé. Les explico: cuando fui a la Universidad descarté estudiar medicina por los motivos que me parecieron correctos, es decir, no soy médico y, en consecuencia, no me dedico al ejercicio de la medicina sin que, lógicamente, me considere discriminado por ello.
Si ustedos o ustedas han optado por su condición sexual deberían ser consecuentes con su elección personal y aceptar las limitaciones que ello comporta.
No soy homófobo, ni cavernario, pero considero que hay un número suficiente de derechos reales pendientes de defender, reivindicar y reponer, como para estar inventado derechos virtuales que a veces solo existen en la última circunvalación del hemisferio derecho del cerebro de Homer Simpson (es decir, en ningún sitio).
P.S. Lo mejor del Día del Padre fue el Lancero de Cohiba que me fumé para darme un homenaje.
Es fácil quedarse con una versión reduccionista que circunscribe este día a una mera campaña comercial, pero visto el tirón comercial que tienen fechas como las Navidades, el Día de la Madre, de los enamorados, etc., parece que claro que el tirón comercial de los padres no es comparable al de esas otras fechas.
Sin embargo, repaso la prensa y las revistas de esta semana y veo una profusión de anuncios y sugerencias para regalar en este día y lo curioso es que ya no es aquello de los adminículos de bricolage y poco más.; ahora se trata de refinamiento y sibaritismo: colonias de marca-marca, cremas antitodo (anti-fatiga, anti-rides, anti-stress, anti-anti). Como dijo alguna vez la publicidad (seguro que políticamente incorrecta): "Ha llegado el hombre", en este caso el hombre-que-se-cuida.
Bien estaba yo muy contento (soy padre y había recibido mis regalos) y andaba en algunas de estas reflexiones cuando escuchaba en la SER el programa, creo que, de Montserrat Domínguez y empiezo oyendo una gilipollez de algo así como útero subrogado y, al picarme la curiosidad pongo más atención y deduzco que se trataba de algún problema burocrático para la inscripción en una criatura nacida en lo que el resto de los mortales conocemos como vientre de alquiler; sigo escuchando y me encuentro con que trata de un matrimonio formado por dos personas de sexo... ¿de qué sexo? ... no lo sé. Antes era muy sencillo, solo había dos (tengo formación bbiológica y fisiológica y no me consta otra cosa).
Bueno también aquí seguiremos los dictados de la corrección política y no vamos a nombrar el sexo de estas personas ya sea porque lo desconozco, ya sea porque a lo mejor es discriminatorio el hacerlo pero, mi conclusión es que habían nacido con pene muy a su pesar.
Y ahí está la vuelta de tuerca, estos personajes se empañan en hacer creer al Registro Civil que son progenitores por procreación de una criatura que quieren inscribir como vástago o vástaga suyo o suya. Seguramente será que, como también dice otro anuncio, tienen derecho "porque lo valen" y, cualquier otra situación (u opinión) en contra, significa la letanía habitual de discriminación, homofobia, caverna, etc.
Pues no señoras o señores o señoritas o señoritos, o yo que sé. Les explico: cuando fui a la Universidad descarté estudiar medicina por los motivos que me parecieron correctos, es decir, no soy médico y, en consecuencia, no me dedico al ejercicio de la medicina sin que, lógicamente, me considere discriminado por ello.
Si ustedos o ustedas han optado por su condición sexual deberían ser consecuentes con su elección personal y aceptar las limitaciones que ello comporta.
No soy homófobo, ni cavernario, pero considero que hay un número suficiente de derechos reales pendientes de defender, reivindicar y reponer, como para estar inventado derechos virtuales que a veces solo existen en la última circunvalación del hemisferio derecho del cerebro de Homer Simpson (es decir, en ningún sitio).
P.S. Lo mejor del Día del Padre fue el Lancero de Cohiba que me fumé para darme un homenaje.
miércoles, 16 de marzo de 2011
El Show de Truman
La tragedia de Japón se ha revelado como un nuevo show de Truman; al igual que éste su nacimiento y desarrollo han sido contemplado en directo por la televisión de todo el planeta. Sólo nos queda ver que tipo de sorpresa nos tiene preparado el destino (o el guionista) para el desenlace de la aventura.
Esta misma inquietud sobre el desenlace la tienen los medios de comunicación a los que se ve completamente exacerbados, (cual adolescentes en el mes de mayo cuando las chiquillas comienzan a aligerarse de ropa). Digo esto porque da la impresión de que están molestos por no haber tenido protagonismo en la noticia ya que ésta se ha desarrollado de manera autónoma ante los ojos de todo el mundo de la mano de los ciudadanos de a pié que la han (re)transmitido con los medios a su alcance. Y está claro que en el mundo de la información lo importante no son las noticias en sí mismas sino la presencia de algún gran comunicador a pié de obra para magnificar cualquier suceso.
Lo dicho, van como motos a la espera de que por fin las consecuencias nucleares del asunto de Japón nos den una gran noticia en la que ellos puedan participar y ser protagonistas. ¡Qué pena!, ni el recuento de víctimas, ni otro tipo de consecuencias parecen tener ninguna importancia. Solo lo que se podría comparar a un corro de hienas esperando para el gran festín de la carroña ...
En este contexto escucho ayer a Carlos Francino en la SER entrevistando al embajador de España en Japón y notándole cada vez más molesto (o más cabreado) porque el embajador no daba las respuestas que él esperaba para tener su notición; y así, milagrosamente, a los tres minutos de terminar esta entrevista he ahí que la SER localiza y entrevista a un español que casualmente estaba en la zona de la catástrofe, donde trabajaba porque, atención ¡era ingeniero nuclear!. Bien ante tanta suerte no se puede desperdiciar la ocasión de entrevistarlo y, mira por donde, todas y cada una de sus respuestas van en la dirección de descalificar personal y profesionalmente al embajador que tanta irritación le había producido antes a Francino.
Para hoy me quedan una pregunta y dos conclusiones.
Reflexión: ¿Alguna vez son inocentes las coincidencias?
Corolario 1: Hay gentes que tienen suerte para todo. Gadafi (o será Khadaffi) ha tenido la suerte de que la comunidad internacional haya aprovechado el seísmo japones, y la cola que trae, para mirar para otro lado en un asunto sangrante (literalmente sangrante).
Corolario 2: Lo que ha ocurrido en Japón en muy grave, pero aunque todas las opiniones y debates son interesante (no sé si inteligentes), aún no he visto que nadie haya reparado en la causa de esta gravedad: La escala que mide la intensidad de los terremotos llega hasta el grado 10 (devastacion total) como un detalle estético para que sea una escala decimal pero, hasta ahora, las hipótesis de grado 8, 9 o 10 eran pura teoría. Creo que nadie esperaba presenciar un seísmo de grado 9. Ya lo hemos visto. Y ahora sabemos que el de grado 10 también es posible.
Esta misma inquietud sobre el desenlace la tienen los medios de comunicación a los que se ve completamente exacerbados, (cual adolescentes en el mes de mayo cuando las chiquillas comienzan a aligerarse de ropa). Digo esto porque da la impresión de que están molestos por no haber tenido protagonismo en la noticia ya que ésta se ha desarrollado de manera autónoma ante los ojos de todo el mundo de la mano de los ciudadanos de a pié que la han (re)transmitido con los medios a su alcance. Y está claro que en el mundo de la información lo importante no son las noticias en sí mismas sino la presencia de algún gran comunicador a pié de obra para magnificar cualquier suceso.
Lo dicho, van como motos a la espera de que por fin las consecuencias nucleares del asunto de Japón nos den una gran noticia en la que ellos puedan participar y ser protagonistas. ¡Qué pena!, ni el recuento de víctimas, ni otro tipo de consecuencias parecen tener ninguna importancia. Solo lo que se podría comparar a un corro de hienas esperando para el gran festín de la carroña ...
En este contexto escucho ayer a Carlos Francino en la SER entrevistando al embajador de España en Japón y notándole cada vez más molesto (o más cabreado) porque el embajador no daba las respuestas que él esperaba para tener su notición; y así, milagrosamente, a los tres minutos de terminar esta entrevista he ahí que la SER localiza y entrevista a un español que casualmente estaba en la zona de la catástrofe, donde trabajaba porque, atención ¡era ingeniero nuclear!. Bien ante tanta suerte no se puede desperdiciar la ocasión de entrevistarlo y, mira por donde, todas y cada una de sus respuestas van en la dirección de descalificar personal y profesionalmente al embajador que tanta irritación le había producido antes a Francino.
Para hoy me quedan una pregunta y dos conclusiones.
Reflexión: ¿Alguna vez son inocentes las coincidencias?
Corolario 1: Hay gentes que tienen suerte para todo. Gadafi (o será Khadaffi) ha tenido la suerte de que la comunidad internacional haya aprovechado el seísmo japones, y la cola que trae, para mirar para otro lado en un asunto sangrante (literalmente sangrante).
Corolario 2: Lo que ha ocurrido en Japón en muy grave, pero aunque todas las opiniones y debates son interesante (no sé si inteligentes), aún no he visto que nadie haya reparado en la causa de esta gravedad: La escala que mide la intensidad de los terremotos llega hasta el grado 10 (devastacion total) como un detalle estético para que sea una escala decimal pero, hasta ahora, las hipótesis de grado 8, 9 o 10 eran pura teoría. Creo que nadie esperaba presenciar un seísmo de grado 9. Ya lo hemos visto. Y ahora sabemos que el de grado 10 también es posible.
sábado, 12 de marzo de 2011
Tsunami emocional
Japón está asolado.
Todos estamos desolados.
Hace mucho tiempo que tenemos el corazón cauterizado ante la avalancha continua de noticias sobre desgracias, genocidios, tiranías, reyezuelos, violencias de todo tipo ...
Sin embargo, en medio de este fragor, la naturaleza ha hablado, y ha hablado muy fuerte; tarea nuestra es entender el mensaje.
En estas sociedades primermundistas tan acostumbradas a pedir responsabilidades y a culpabilizar, ¿A quien responsabilizamos de esta desgracia?
Quizás deberemos ser un poco más modestos y mirar hacia atrás para retomar el común denominador de todas aquellas religiones que denominamos animistas cuya idea básica es la de la búsqueda de la armonía con la naturaleza; de esta manera siempre podremos tener presente que estas desgracias (inundaciones, erupciones, seísmos, ...) son recurrentes.
Corolario 1º: Pasará muy poco tiempo para que este maremoto emocional se diluya de nuestro recuerdo, seguramente porque nos seguirán llegando más y más y más noticias de las que cada una va borrando la anterior pero de lo podemos estar seguros es que los mercados sacarán buena tajada de esta desgracia.
Corolario 2º: No me siento con ánimo para hacer(me) ninguna recomendación de tipo lúdico. Sólo me centraré en una reflexión "Qué desasosiego produce el no poder culpabilizar a nadie".
Todos estamos desolados.
Hace mucho tiempo que tenemos el corazón cauterizado ante la avalancha continua de noticias sobre desgracias, genocidios, tiranías, reyezuelos, violencias de todo tipo ...
Sin embargo, en medio de este fragor, la naturaleza ha hablado, y ha hablado muy fuerte; tarea nuestra es entender el mensaje.
En estas sociedades primermundistas tan acostumbradas a pedir responsabilidades y a culpabilizar, ¿A quien responsabilizamos de esta desgracia?
- Podría ser que el maremoto no haya respetado el límite de 110 Km/hora
- Puede ocurrir que el terremoto ignore el protocolo de Kioto y se haya organizado una orgía de fuego y humo (o a lo mejor incumple la legislación anti-tabaco)
- También puede ser que el seísmo haya desoído las normas y recomendaciones de la autoridad japonesa en materia nuclear
- ... vaya usted a saber.
Quizás deberemos ser un poco más modestos y mirar hacia atrás para retomar el común denominador de todas aquellas religiones que denominamos animistas cuya idea básica es la de la búsqueda de la armonía con la naturaleza; de esta manera siempre podremos tener presente que estas desgracias (inundaciones, erupciones, seísmos, ...) son recurrentes.
Corolario 1º: Pasará muy poco tiempo para que este maremoto emocional se diluya de nuestro recuerdo, seguramente porque nos seguirán llegando más y más y más noticias de las que cada una va borrando la anterior pero de lo podemos estar seguros es que los mercados sacarán buena tajada de esta desgracia.
Corolario 2º: No me siento con ánimo para hacer(me) ninguna recomendación de tipo lúdico. Sólo me centraré en una reflexión "Qué desasosiego produce el no poder culpabilizar a nadie".
martes, 8 de marzo de 2011
Discriminación
Siempre he creído que soy una persona normal, aunque si establecemos un criterio suficientemente amplio, prácticamente todo el mundo es normal.
Bien, en realidad quiero decir que siempre he considerado que los grupos sociológicos en que estoy incluido hacen que resulte un especimen con poco interés para los demás; a saber:
Soy varón, blanco, heterosexual, nacido en el país, mayor de 30 años y menor de 65, así que ¿a donde nos conduce esto?
Pues muy sencillo, nos lleva a darnos cuenta que hay criterios de discriminación positiva para cada característica alternativa a las que he citado. Hay políticas de igualdad, de inserción, de protección, etc. para mujeres, personas de color (horrible eufemismo que debemos a la corrección política), homosexuales, inmigrantes, menores de 30, mayores de 65 ... y la suma de todas esas políticas activas tiene como resultado un grado de discriminación y de marginación para las personas con características tan anodinas como las que he citado.
Además, pensando en más cosas, resulta que trabajo de una forma normal, es decir cotizando a la Seguridad Social y de paso a Hacienda, por lo que también me veo en inferioridad de condiciones respecto de un buen montón de personas que (en estos momentos) han apostado por el traje de neopreno para zambullirse en la economía sumergida.
El postre lo dejo para el final ... redoble de tambor ... SOY FUMADOR, lo que equivale a decir que soy un apestado y si por algún momento alguien había sentido un mínimo de comprensión hacia mi situación de discriminación, esta confesión le devolverá a la realidad y pensará que es mejor que me vaya con mi humo a otra parte.
Como a pesar de todo "Siempre nos quedará París" (Bogart dixit), aquí dejo este enlace www.musee-orsay.fr donde recomiendo pasar un día, en el caso de que estando en París no supieran que hacer.
Bien, en realidad quiero decir que siempre he considerado que los grupos sociológicos en que estoy incluido hacen que resulte un especimen con poco interés para los demás; a saber:
Soy varón, blanco, heterosexual, nacido en el país, mayor de 30 años y menor de 65, así que ¿a donde nos conduce esto?
Pues muy sencillo, nos lleva a darnos cuenta que hay criterios de discriminación positiva para cada característica alternativa a las que he citado. Hay políticas de igualdad, de inserción, de protección, etc. para mujeres, personas de color (horrible eufemismo que debemos a la corrección política), homosexuales, inmigrantes, menores de 30, mayores de 65 ... y la suma de todas esas políticas activas tiene como resultado un grado de discriminación y de marginación para las personas con características tan anodinas como las que he citado.
Además, pensando en más cosas, resulta que trabajo de una forma normal, es decir cotizando a la Seguridad Social y de paso a Hacienda, por lo que también me veo en inferioridad de condiciones respecto de un buen montón de personas que (en estos momentos) han apostado por el traje de neopreno para zambullirse en la economía sumergida.
El postre lo dejo para el final ... redoble de tambor ... SOY FUMADOR, lo que equivale a decir que soy un apestado y si por algún momento alguien había sentido un mínimo de comprensión hacia mi situación de discriminación, esta confesión le devolverá a la realidad y pensará que es mejor que me vaya con mi humo a otra parte.
Como a pesar de todo "Siempre nos quedará París" (Bogart dixit), aquí dejo este enlace www.musee-orsay.fr donde recomiendo pasar un día, en el caso de que estando en París no supieran que hacer.
domingo, 6 de marzo de 2011
Llegó el gran día
Por fin, hoy lunes 7 de marzo de 2011 España entra en la civilización.
Ahora resulta que éramos unos salvajes por poder circular a 120 kilómetros por hora y para remediarlo nuestras autoridades han decidido pensar en nuestro bien y limitarnos esa velocidad a 110 kilómetros por hora. Claro, es por nuestro bien y para reducir los accidentes de tráfico. ¡Qué bien! Además, y por si fuera poco, resulta que es una medida de ahorro que prácticamente acabará con la crisis.
¡Qué clarividencia!, si esta era la solución a la crisis que pena que no la vieran en 2008 y la pusieran en práctica.
Corolario 1: Nuestro querido gobierno (¡Qué buenas son las madres Ursulinas!) piensa que somos totalmente disfuncionales; ya sea porque no somos capaces de conducir con seguridad a 120 kilómetros por hora, ya sea porque somos capaces de tragarnos las historias que nos cuentan.
Corolario 2: Parece ser que por los Paises Bajos todo el mundo anda fumado, motivo este por el que hace una semana que en ese pais se cambió el limite de velocidad de 120 Km. a 130 Km. y, por si fuera poco, proyectan transformar el límite de 100 Km. en 120 Km. y el límite de 80 Km. en 100 Km.
Corolario 3: La escenificación del numerito de los 110 Km. parece indicar que es una idea parida directamente por Rubalcaba; si estas son sus propuestas (ideas), más nos valdría que se presentase Torrente a las elecciones.
Ahora resulta que éramos unos salvajes por poder circular a 120 kilómetros por hora y para remediarlo nuestras autoridades han decidido pensar en nuestro bien y limitarnos esa velocidad a 110 kilómetros por hora. Claro, es por nuestro bien y para reducir los accidentes de tráfico. ¡Qué bien! Además, y por si fuera poco, resulta que es una medida de ahorro que prácticamente acabará con la crisis.
¡Qué clarividencia!, si esta era la solución a la crisis que pena que no la vieran en 2008 y la pusieran en práctica.
Corolario 1: Nuestro querido gobierno (¡Qué buenas son las madres Ursulinas!) piensa que somos totalmente disfuncionales; ya sea porque no somos capaces de conducir con seguridad a 120 kilómetros por hora, ya sea porque somos capaces de tragarnos las historias que nos cuentan.
Corolario 2: Parece ser que por los Paises Bajos todo el mundo anda fumado, motivo este por el que hace una semana que en ese pais se cambió el limite de velocidad de 120 Km. a 130 Km. y, por si fuera poco, proyectan transformar el límite de 100 Km. en 120 Km. y el límite de 80 Km. en 100 Km.
Corolario 3: La escenificación del numerito de los 110 Km. parece indicar que es una idea parida directamente por Rubalcaba; si estas son sus propuestas (ideas), más nos valdría que se presentase Torrente a las elecciones.
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