Parece claro que hoy toca hablar un poco de fútbol. Alguien dijo alguna vez que el fútbol era una cuestión de vida o muerte ... y se equivocó. Es mucho más.
Ayer se jugó la final de la Liga de Campeones en un marco incomparable (gran topicazo); en el nuevo estadio de Wembley disfrutamos de una borrachera de fútbol en la que el Manchester no pudo aportar el 100% de lo que se esperaba de ellos ya que Guardiola y su equipo ganaron limpia y merecidamente desde un planteamiento táctico que sólo necesitó de 10 minutos para situar todas las piezas en el tablero y neutralizar las aspiraciones de Sir Alex Ferguson una vez que el Barça instaló a Chicharito en un confortable adosado en la urbanización Fuera de Juego.
A partir de aquí, coser y cantar. Más que coser, se consiguió bordar el juego y cantar ... pues bueno se cantaron 4 goles; y esto forma parte de la grandeza de esta final. Creo que todo el mundo está cansado de finales a la ítaliana, rácanas de juego y de goles; basadas en la especulación y teniendo más fe en el cerocerismo y en los penaltis que en el Fútbol.
¡GRACIAS! Han demostrado ser merecedores de estar en esta final y de que sean sus nombres los que hay que citar cuando se habla de FUTBOL. Para lo demás: la marrullería; la Champion de las ruedas de prensas; las listas de errores arbitrales; la presión previa a los colegiado; el llanto permanente; la melancolía ...; para esto, ya tenemos a Mourihno, quién todavía tiene muchos títulos por delante por ganar (y los ganará) pero va a ser difícil que ofrezca sobre el césped la lid noble y generosa con que ayer nos agasajaron Ferguson y Guardiola.
Después de este golazo de Messi (los de Pedro y Villa También fueron magníficos) sólo una reflexión: Si Mourinho hubiera llegado a la final es casi seguro que la hubiera ganado, tanto al Manchester como al Barça, pero el Fútbol habría salido perdiendo.